Carlos Carome
Es curioso las cosas a las que vosotros tenéis miedo. Algunas son similares a las nuestras, los humanos, pero otras muy diferentes. Entre nosotros se suele utilizar la lista de miedos de alguien para deducir su cultura, su autoestima, su religión, etc... Al verte a ti, me hace pensar si en realidad, comparándonos, se podría decir que vosotros sois más maduros, más racionales o más seguros de vosotros mismos que los humanos.

Te veo temblar por cosas muy diversas: el sonido de la campana de la cocina, del tendedero plegable de varillas, una bolsa de plástico negra de noche en el parque, los petardos, el secador de pelo...

En realidad todo tiene sentido: todo representa un potencial peligro físico para tu integridad perruna, desde tu punto de vista. Miedo a lo desconocido y demasiado impactante.

Entre nosotros también abunda el miedo a lo desconocido, a lo diferente, a lo que está "fuera de nuestro control", y hay veces que se radicaliza a lo nuevo, o lo inesperado, a lo demasiado innovador...

A muchos de nosotros nos asusta la incertidumbre, el no saber qué pasará ni dónde estaremos ni con quién. Eso a vosotros os da bastante igual. Sois capaces de dormir con la conciencia tranquila, incluso varias veces al día, y cada mañana os despertáis con la misma ilusión por el nuevo día. Cuánto tenemos que aprender de vosotros.

Nunca he visto a un perro levantarse triste, o de mala cara, o hacer reproches a su dueño por dejarle todo el día solo en casa sin saber cuándo volverá...

Quizás nuestra cabeza nos hace crear miedos más complejos que los básicos, los directos, los inmediatos, que son los que la naturaleza nos da para que nos preocupemos de nuestra supervivencia. Esos en los que vosotros sois expertos.

Nos complicamos la vida considerando opciones complicadas y dando vueltas a las consecuencias de cada una de ellas, en lugar de reducir todo a lo más simple y afrontar cada una de ellas, como hacéis vosotros, y así poder dormir a pierna suelta todos y cada uno de nuestros días.



votar