Carlos Carome
Hace un rato, leía en El País un artículo esclarecedor: Aquí si que hay brotes verdes

Describe la forma de trabajar y hacer negocios que se ha establecido en esa isla tecnológica de Palo Alto, y cómo varios españolitos han conseguido entender el modelo e integrarse en él con relativo éxito.

El artículo enfrenta dos visiones de este tipo de gente: la ambición y la creatividad.

La primera puede resultar negativa, excesiva, casi inmoral, si se ve desde análisis puramente económico.  Pero en realidad detrás se haya la innovación, la necesidad de ver realizadas las ideas, de crear algo nuevo, de materializar propuestas.

Leyendo el texto reconozco virtudes que en mi razonar considero imprescindibles en ingenieros y empresas tecnológicas, pero que desgraciadamente son aniquiladas por pensamientos timoratos, pesimistas y derrotistas.

El win-win es otro concepto que echo en falta en mi entorno del día a día. Ese posicionamiento beligerante continuo, partiendo de la idea del egoísmo o el enfrentamiento, dentro del equipo, de la empresa o con tu compañero de negocios, está presente en la mayoría de las relaciones. El mutuo interés, el trabajo conjunto y preocuparse por la satisfacción del otro rara vez se encuentra entre nosotros.

Me alegra saber que esa forma de pensar existe en el mundo real, que no es una utopía en la que yo me mueve como un loco que lucha por imposibles.

No se dónde acabaré para ello, pero seguiré intentando que las cosas sean de esa manera que creo que deben ser.

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1 Response
  1. Abril Says:

    Constancia, paciencia y perseverancia. Quien la sigue la consigue.

    muack