Carlos Carome
Hemos llegado al límite. 
Ya no somos personas, si no cajas de reproches.
Ya no nos hablamos, sólo nos gritamos.
No compartimos nada, ganar la batalla al contrario es el único objetivo.
Todo lo que hablamos entonces que podía ser el principio de un magnifico viaje, se ha convertido en un presente negro y terrorífico.

Todo parece muerto, ¿para qué seguir?



Hoy sería un buen día...  para que me tocase la lotería y olvidarme alejarme de todos vosotros.
votar