Hola, arruinador.
Te escribo esta carta porque ya estoy cansado de tus comentarios. Estoy cansado de que, por cada nueva idea, proyecto o ilusión que comparta contigo, tu primer comentario empiece con la para "pero" o con un "pfff" y una mueca de disgusto.
Me cansé cuando le pusiste pegas al coche que te dije iba a comprar, a la casa que estaba buscando, al viaje que me gustaría hacer, al trabajo por el que me entrevistaban o hasta a la chica que te presenté.
Ahora no te pienso contarte nada más. Doy por imposible que entiendas que las cosas no se te muestran porque queramos que nos las revientes, si no porque estamos ilusionados porque nos salgan bien.
Si lo que pretendes es demostrar que sabes de todo y que todo eso te lo has planteado y descartado en tu infinita sabiduría, o simplemente ganar cartas para después soltar un "te lo advertí", nos tocas bastante las narices.
Crees que deberíamos seguir tus anti-consejos y desmontar todo lo que empezamos a construir, pero en realidad a nadie nos gusta tu vida, por lo que cualquier camino que nos lleve a parecernos a ti tendrá el efecto totalmente contrario.
Antes de soltarte "un vete a la mierda" o un "¿Y a ti quién te ha pedido tu opinión? ¿Por qué piensas que me importa?" a la cara, que sepas que he decidido no contarte nada más.
Pero tranquilo, que si algo de todo lo que intento me sale mal, me preocuparé de que lo sepas para que puedas ser un poquito más feliz.
Saludos
Te escribo esta carta porque ya estoy cansado de tus comentarios. Estoy cansado de que, por cada nueva idea, proyecto o ilusión que comparta contigo, tu primer comentario empiece con la para "pero" o con un "pfff" y una mueca de disgusto.
Me cansé cuando le pusiste pegas al coche que te dije iba a comprar, a la casa que estaba buscando, al viaje que me gustaría hacer, al trabajo por el que me entrevistaban o hasta a la chica que te presenté.
Ahora no te pienso contarte nada más. Doy por imposible que entiendas que las cosas no se te muestran porque queramos que nos las revientes, si no porque estamos ilusionados porque nos salgan bien.
Si lo que pretendes es demostrar que sabes de todo y que todo eso te lo has planteado y descartado en tu infinita sabiduría, o simplemente ganar cartas para después soltar un "te lo advertí", nos tocas bastante las narices.
Crees que deberíamos seguir tus anti-consejos y desmontar todo lo que empezamos a construir, pero en realidad a nadie nos gusta tu vida, por lo que cualquier camino que nos lleve a parecernos a ti tendrá el efecto totalmente contrario.
Antes de soltarte "un vete a la mierda" o un "¿Y a ti quién te ha pedido tu opinión? ¿Por qué piensas que me importa?" a la cara, que sepas que he decidido no contarte nada más.
Pero tranquilo, que si algo de todo lo que intento me sale mal, me preocuparé de que lo sepas para que puedas ser un poquito más feliz.
Saludos


Se puede decir más alto pero no más claro.