Lo repetiré tantas veces como sea necesario. Hay gente que no aprende. Y nadie cambia.
La confusión radica en saber diferenciar lo que es importante, lo que define a una persona, de lo que no es más que superficial. Una persona, por interés, puede modificar su conducta en público o cuando está con alguien, puede dejar de hacer las cosas de una determinada manera y seguir una norma, un método.
Pero detrás de todo eso está la razón de por qué lo hace. Alguien que no cree en algo, que no lo considera prioritario, por mucho que demuestre que puede acostumbrarse a hacerlo, no ha cambiado, simplemente ha cedido en un detalle porque le merece la pena el beneficio.
De la misma manera, la forma de hacer las cosas viene determinada por la actitud, la motivación para mejorar y la preocupación por hacerlo. Existe gente que está abierta a críticas, que le gusta que le den consejos para mañana ser mejor que ayer, pero muchos otros usan la técnica de por aquí me entre por aquí me sale.
Si tu trabajo, tu vida personal, o simplemente tu convivencia depende de ellos, aléjate. Adelántales sin volver la mirada y acelera todo lo que puedas. Nunca disfrutarán como tú de la conducción, porque ellos son de ir en autobús, toda la vida.
La confusión radica en saber diferenciar lo que es importante, lo que define a una persona, de lo que no es más que superficial. Una persona, por interés, puede modificar su conducta en público o cuando está con alguien, puede dejar de hacer las cosas de una determinada manera y seguir una norma, un método.
Pero detrás de todo eso está la razón de por qué lo hace. Alguien que no cree en algo, que no lo considera prioritario, por mucho que demuestre que puede acostumbrarse a hacerlo, no ha cambiado, simplemente ha cedido en un detalle porque le merece la pena el beneficio.
De la misma manera, la forma de hacer las cosas viene determinada por la actitud, la motivación para mejorar y la preocupación por hacerlo. Existe gente que está abierta a críticas, que le gusta que le den consejos para mañana ser mejor que ayer, pero muchos otros usan la técnica de por aquí me entre por aquí me sale.
Si tu trabajo, tu vida personal, o simplemente tu convivencia depende de ellos, aléjate. Adelántales sin volver la mirada y acelera todo lo que puedas. Nunca disfrutarán como tú de la conducción, porque ellos son de ir en autobús, toda la vida.


