Al grito de ¡¡¡primer!!!, él ha vuelto a ser el primero. Empeñado en llamar la atención, como siempre, ha metido un grito entre sus compañeros adormilados, cuando ellos esperaban seguir atolondrados bastante tiempo más.
De blanco impoluto, brillante, para que no pase desapercibida su presencia, se ha presentado hoy vestido, sin ningún rubor, para atraer las miradas de los ciudadanos sorprendidos.
¿Cuántos años más conseguirá adelantarse? ¿De qué le sirve en realidad el atrevimiento año tras año?
Quizás es sólo coquetería, quizás saca provecho del atrevimiento, pero lo que está claro es que, año tras año, todos hablan de él y lo usan como ejemplo.
De lo bueno, y de lo malo.
De blanco impoluto, brillante, para que no pase desapercibida su presencia, se ha presentado hoy vestido, sin ningún rubor, para atraer las miradas de los ciudadanos sorprendidos.
¿Cuántos años más conseguirá adelantarse? ¿De qué le sirve en realidad el atrevimiento año tras año?
Quizás es sólo coquetería, quizás saca provecho del atrevimiento, pero lo que está claro es que, año tras año, todos hablan de él y lo usan como ejemplo.
De lo bueno, y de lo malo.


