Se acerca una gran tormenta compañeros. De esas llenas de truenos y relámpagos, mezclada con las de arena que abundan por estas tierras que visito a menudo, que impiden ver a dos metros.
Temblarán los cimientos. Arrastrará la corriente todo tipo de enseres y personas. Otros se acumularán donde los muros aguanten la embestida.
Pero, cuando al final el cielo se vuelva a abrir, costará reconocer el paisaje y se echarán de menos muchas cosas.
Dicen que esto limpia el aire, que sanea el ambiente, que es bueno para el campo.
Pero será muy difícil de entender para la mayoría. La tormenta está formada ya. No hagáis caso de los movimientos de nubes que se ven. Detrás de la montaña se hace fuerte, lista para aparecer con toda su negrura en pocos días.
Desde aquí incluso se huele a lluvia.
Dos opciones, protegerse encerrado en casa, o empezar a pensar por dónde escapar.
Temblarán los cimientos. Arrastrará la corriente todo tipo de enseres y personas. Otros se acumularán donde los muros aguanten la embestida.
Pero, cuando al final el cielo se vuelva a abrir, costará reconocer el paisaje y se echarán de menos muchas cosas.
Dicen que esto limpia el aire, que sanea el ambiente, que es bueno para el campo.
Pero será muy difícil de entender para la mayoría. La tormenta está formada ya. No hagáis caso de los movimientos de nubes que se ven. Detrás de la montaña se hace fuerte, lista para aparecer con toda su negrura en pocos días.
Desde aquí incluso se huele a lluvia.
Dos opciones, protegerse encerrado en casa, o empezar a pensar por dónde escapar.





