Hace tiempo apareció un piano en mi mundo de guitarras y rock.
Rápidamente se adaptó a la banda y la creatividad estalló en nuevas melodías, ritmos y fusión, abriendo las puertas a nuevas experiencias que antes no se hubiesen podido imaginar.
No siempre hay armonía entre ambos instrumentos. Tienen orígenes muy diferentes y cada uno su vocación musical, pero consiguen desarrollar algo verdaderamente nuevo, especial y diferente cuando trabajan juntos.
Hay días en los que las cosas salen solas, como pasa cuando dos músicos se entienden, y son capaces de improvisar durante horas sin repetir una sola melodía.
Otros días parecen afinados en tonos diferentes, y cada intento de interpretación conjunta acaba distorsionando más sus propios sonidos, llegando a producir hasta dolor de cabeza...
Pero esos días siempre pasan, y las grandes obras son las que perduran, y las que cada mañana motivan al piano y a la guitarra a volver a sentarse juntos, y descubrirse así mismos y al otro envueltos en un mundo de inspiración que les hace soñar con piezas que nunca pasaron antes por su cabeza.
¡Viva la música!
Rápidamente se adaptó a la banda y la creatividad estalló en nuevas melodías, ritmos y fusión, abriendo las puertas a nuevas experiencias que antes no se hubiesen podido imaginar.
No siempre hay armonía entre ambos instrumentos. Tienen orígenes muy diferentes y cada uno su vocación musical, pero consiguen desarrollar algo verdaderamente nuevo, especial y diferente cuando trabajan juntos.
Hay días en los que las cosas salen solas, como pasa cuando dos músicos se entienden, y son capaces de improvisar durante horas sin repetir una sola melodía.
Otros días parecen afinados en tonos diferentes, y cada intento de interpretación conjunta acaba distorsionando más sus propios sonidos, llegando a producir hasta dolor de cabeza...
Pero esos días siempre pasan, y las grandes obras son las que perduran, y las que cada mañana motivan al piano y a la guitarra a volver a sentarse juntos, y descubrirse así mismos y al otro envueltos en un mundo de inspiración que les hace soñar con piezas que nunca pasaron antes por su cabeza.
¡Viva la música!









