Carlos Carome
Hace tiempo apareció un piano en mi mundo de guitarras y rock.

Rápidamente se adaptó a la banda y la creatividad estalló en nuevas melodías, ritmos y fusión, abriendo las puertas a nuevas experiencias que antes no se hubiesen podido imaginar.

No siempre hay armonía entre ambos instrumentos. Tienen orígenes muy diferentes y cada uno su vocación musical, pero consiguen desarrollar algo verdaderamente nuevo, especial y diferente cuando trabajan juntos.

Hay días en los que las cosas salen solas, como pasa cuando dos músicos se entienden, y son capaces de improvisar durante horas sin repetir una sola melodía.

Otros días parecen afinados en tonos diferentes, y cada intento de interpretación conjunta acaba distorsionando más sus propios sonidos, llegando a producir hasta dolor de cabeza...

Pero esos días siempre pasan, y las grandes obras son las que perduran, y las que cada mañana motivan al piano y a la guitarra a volver a sentarse juntos, y descubrirse así mismos y al otro envueltos en un mundo de inspiración que les hace soñar con piezas que nunca pasaron antes por su cabeza.

¡Viva la música!
votar
Carlos Carome
Hoy una sonrisa
mañana una caricia
un guiño cada fin de semana
y un abrazo todas las noches.

Eso es lo único que espero
lo que siempre deseé
nada más necesito
que me ofrezcas, sólo tú.
votar
Carlos Carome
Qué vida tan dura la tuya. Desde que te levantas hasta que te acuestas, sólo una obsesión: convencer a todo el mundo de que nos están engañando, timando, que todo es mentira y que se ríen de nosotros.

Ladrones, corruptos, sinvergüenzas, terroristas, ... ése es el mundo que tú ves y que el resto se empeña en ignorar.

Ay de ellos, tristes insensatos.

No sabes cómo se atreve la gente a salir de casa sin ir armada hasta los dientes, cómo no acapara víveres en sus refugios nucleares y cómo permite que "los chiguaguas" (dedicado al Directo de Calidad <- que no humana, de mi empresa) críen a tus hijos.

España se desmiembra, las tradiciones desaparecen, la moral de se resquebraje... y nadie lo ve, nadie más que tú.

En pocos años las calles serán la ley del más fuerte, y sólo los que os estáis preparando lograréis sobrevivir, mientras el resto disfrutamos de nuestras vidas confiando los unos en los otros sin reconocer la maldad y la tiranía detrás de la mirada del prójimo.

Iluminados, advenedizos, eso es lo que sois. Ignorantes, irresponsables, eso es lo que somos el resto de los humanos.

Pero tranquilos, seguid fustigandoos uno a otros con vuestros látigos, y a nosotros dejadnos en paz, que la vida de mierda que pregonáis a diario que nos toca vivir, al fin y al cabo, sólo existe en vuestra demacrada cabeza, así que sólo la sufrís vosotros. Pero eso sí, no hagáis ruido, cojones.
































Foto tomada de este blog http://elotrodesvan.blogspot.com/
votar
Carlos Carome
La verdad es que no se cuál elegir.

Si la de los etarras contentos de posar con la camiseta de la selección española:


La de la terrible polémica que nos tiene a todos en vilo, si Leti lleva ortodoncia o no:


O la de este señor "tan respetable" saludando así al entrar en una Universidad:



votar
Carlos Carome
Hoy ha comenzado un ejercicio nuevo en nuestra empresa. En lugar de simplemente evaluar tu jefe lo bien que lo hiciste el año pasado, y que te evalúes tú mismo (esto ya se hizo el anterior), también vamos a tener la "posibilidad" de opinar sobre alguno de nuestros compañeros (los que el jefe seleccione para cada uno), y que ellos lo hagan sobre nuestro trabajo.

Las preguntas de la evaluación son semejantes en los tres casos, es decir, si te evalúa tu jefe, tu compa o lo haces tú mismo. En teoría están orientadas hacia los valores de la empresa, compromiso y bla bla bla. Cada uno puntúa si menganito "hace suyos los objetivos del grupo" seleccionando "Siempre, frecuentemente, a veces, o nunca".

Ya en sí mismo, es mucho marcar un "nunca" de otra persona en este tipo de preguntas, pero hablando con un compañero hoy sobre el tema se me han ocurrido preguntas alternativas que hacer sobre los compañeros, y que seguramente dan una visión más realista de la situación. Algunos ejemplos:


  1. ¿Crees que tu compañero trabaja más y/o mejor que tú?
  2. ¿Cómo reaccionarías si te enterases de que tu compañero cobra mucho más que tú por tener el mismo puesto?
  3. ¿Consideras que está mejor preparado que tú?
  4. ¿Qué pensarías si se convierte en tu jefe en un corto plazo?
  5. ¿Crees que habría que echarlo de la empresa?
  6. ¿A quién echarías primero?
  7. ¿Quién de todos crees que es el mayor pelota? ¿Y el mayor trepa?
  8. ¿Conoces al Director General? ¿Crees que él sabe quién eres?
  9. ¿Qué puesto te gustaría tener? ¿Qué serías capaz de hacer para conseguirlo?
  10. Y por último, sé sincero: ¿qué sueldo crees que te mereces?
A lo mejor lanzo la propuesta...  ;O)
votar
Carlos Carome
¿De verdad creéis que podrá hacer papeles de bueno con esta cara?

...por mucho que intente poner cara tierna...



votar
Carlos Carome
La inseguridad es parte de nuestra esencia, viene de regalo cuando se compra la inteligencia. Todo ser humano que asegure que no la padece nunca o miente, o en realidad no es humano. Alguien que puede obrar sin influencias de su entorno, de sus sentimientos y de las tentaciones, en todos los aspectos de sus vida, es un robot, no un ser humano.

Si nos fijamos en el resto, en los normales (a veces cuesta usar esta expresión, porque das por hecho de alguna manera que es sinónimo de "gente feliz", "sin problemas", .... cuando es todo lo contrario), quien más o quien menos amaga con cambiar de opinión antes de mover un dedo en algunas situaciones, o da un paso hacia atrás cuando unos minutos antes estaba plenamente convencido de tirarse a la piscina.

Es algo normal. La reflexión plantea la duda. Y no la hay, no suele haber reflexión, si no una fórmula matemática: 2+2 = 4.

Pero en nuestra vida el 2+2=4 está sujeto a cientos de matices, porque no existe esa situación tan definida y tan clara en la vida de los humanos.

Y como seres reflexivos, estamos sujetos a la subjetividad. Todo aquel que piensa y analiza, mete involuntariamente nuevas variables y parámetros propios de su naturaleza, experiencia o situación actual, pudiendo llegar a resultados a la derecha del "=" totalmente incompatibles con los de otro individuo.

El tiempo es otra variable importante que no suele aparecer en las matemáticas. Para alguien toda la vida 2+2 pueden haber sido 4, y eso haberse corroborado por todas sus amistades y familia, pero quizás, años después, empieza a pensar que 2+2 puede que no sean 4, o al menos siempre.

Al igual que hoy nos podemos sentir bien, con nuestros asuntos superados con y los ojos clavados en el futuro, siempre nos asalta la duda de si durará mucho la estabilidad o simplemente aparecerán nuevas variables que nos modificarán el resultado.

Cuando ya habíamos disfrutado de unos días de sol en el horizonte, la gente empezaba a hacer actividades de fin de semana y la ropa empezaba a sustituirse por algo más ligero, de repente, un día, los termómetros cambian de valor, aparece un signo "-" delante de la cifra de ayer, y todo vuelve a la situación de hace unas semanas. Vuelve el invierno, a quizás nunca se fue.

votar
Carlos Carome
Me he decidido esta tarde. Sabía dónde podría encontrarla, exactamente el sitio donde la dejé (abandoné) la última vez. No me dirigía la palabra, ni tan siquiera quería mirarme. Lo entiendo, es lógico, mis ojos y mis caricias dejaron de ser para ella. La tentación fue grande, y no pude resistirme. Pero hubiese sido una locura haber seguido juntos durante esa temporada, incluso peligroso.

Ahora he vuelto, sin mucha confianza de que me diese una oportunidad. La falta de mimos podía haber sido  fatal. Se ha resistido, pero al final me ha sonreído y hemos vuelto a ser uno.

El reencuentro ha sido corto, pero intenso. De la mano, hemos vuelto a correr entre la gente, pero nos hemos vuelto a separar.

Eso sí, no sabemos cuándo, pero en breve nos veremos, y con las baterías cargadas para disfrutar.
votar
Carlos Carome
Hoy es uno de esos días en los que retrocedes, uno, dos pasos, o incluso echas una carrera larga para alejarte de ti mismo, de tu yo actual, y te miras. Te miras desde lejos, lo suficiente para verte entero, en todas tus facetas. Después te subes a una colina y te buscas. Desde allí te intentas encontrar, sin perder de vista a tu yo actual, te intentas ver cierto tiempo atrás. Y tu obsesión es comparar ambas imágenes. Tu yo ahora y tu yo antes.

¿Y cómo me veo? Seguro que sonará estúpido nada más leerlo, pero en comparación con mi imagen pasada de referencia yo me veo más alto, más fuerte, más listo y más atractivo.

Alguno dirá "¡qué creído!", otro "¡qué estupidez!" y si alguien me dijese algo así de si mismo yo pensaría que se está comparando con cuando tenía ocho años.

Pero no, me explico.


  • Comparado con cierto tiempo atrás creo que he crecido, hacia arriba. Veo las cosas desde una perspectiva más  amplia y alcanzo a distinguir detalles que antes permanecían ocultos por la inmediatez de otros más opacos.
  • Me considero más inmune a ciertos contratiempos, y la experiencia (sobre todo las malas experiencias) me han curtido y me han dado mecanismos para no sangrar por los mismos sitios y lanzarme a batallas en inferioridad.
  • No repetiría cosas que hice antes, y sobre todo, no repetiría algunas cosas de la misma manera. No sé si mi inteligencia a ido a más o a menos, pero estoy seguro que tengo mayor capacidad de decisión en algunos campos que cuando me lancé a la piscina convencido de que flotaría tantas veces.
  • Y sí, creo que ahora me gusto más que antes. Por primera vez en mucho tiempo, tengo la sensación de haber superado una etapa en la que me descuidé y durante la cual dejé de gustarme, a pesar de vestir de la misma manera y pesar prácticamente lo mismo. Pero me miraba hacia dentro y no veía al que una vez me parecía un gran tío.

Todas estas sensaciones no son de hoy, quizás un día poco productivo y en el que la motivación en general ha salido bastante tocada, si no de una tendencia que se ha producido desde unas semanas atrás. Me gusta reflejar mis cambios aquí, donde pueda verlos cuando quiera, y volver a ellos cuando note que de nuevo, merece la pena dar esos pasos, o subirse a esa colina a observar.
votar