Carlos Carome
¿Cuándo es el momento de volverse a liar la manta a la cabeza? ¿Cómo se diferencia en un momento si las sensaciones son sólo produzco de un calentón o de verdad ha llegado el momento de coger la puerta? ¿Cuántas veces se puede cambiar hasta que uno se conforme en un sitio, o deje de dar importancia a cosas tan determinantes años atrás? ¿Cuándo dejas de ser tan combativo y tozudo y te conviertes en uno más, que acepta lo que le toca y se resigna a adaptarse?

No se vosotros, yo sigo teniendo esas sensaciones, cíclicamente, unas veces antes otras veces más tarde.

Pero empiezo a tener la sensación de que normalmente todo comienza con una persona, alguien que se me atraganta, y que, tarde o temprano, se convierte en un verdadero enemigo.

Me acuerdo del anterior. Y me preocupa. El nuevo y él son muy diferentes. Eso significa que hay muchos...

Y de nuevo la pregunta... ¿el problema está en mi?
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1 Response
  1. Abril Says:

    Si la sensación es repetitiva en el tiempo, no es producto de un calentón.
    Y no creo que el problema esté en ti, pero quizá si la solución.

    ¡Ánimo!