Un puente delante. En el otro extremo, la salida. Detrás tuyo, todos tus enemigos. Si logras cruzar el puente, podrás dejarlo caer a tu espalda e impedir que te alcancen. Pero el puente es débil, peligroso e inseguro. Ya has intentado pasar por otros antes, y no soportaron tu peso. Quizás lo intentaste demasiado rápido, o demasiado lento, o a lo mejor podrías haberlo hecho de otra manera.
No te atreves. No sabe si merece la pena. De todas formas, sabes que vienen detrás de ti, pero de momento no los ves, ni tan siquiera los oyes acercarse. Pero algo parece decirte que te alcanzarán.
¿Qué hacer? ¿Esperar a ver qué pasa o jugársela ahora intentando no hacerlo de la misma manera con la que fallaste tantas veces?
Tú decides...
No te atreves. No sabe si merece la pena. De todas formas, sabes que vienen detrás de ti, pero de momento no los ves, ni tan siquiera los oyes acercarse. Pero algo parece decirte que te alcanzarán.
¿Qué hacer? ¿Esperar a ver qué pasa o jugársela ahora intentando no hacerlo de la misma manera con la que fallaste tantas veces?
Tú decides...

