Somos muchos que no creemos en las fiestas religiosas. Bueno, esa expresión "no creo en" me parece que es errónea. No se puede creer o no en un día, se cree en personas, en el valor de ciertas cosas o en una u otra ideología o religión.
Bueno, lo que pretendía decir es que no le damos el significado "oficial" a estos días: celebraciones de ciertas conmemoraciones religiosas, supuestamente ligadas a un hecho transcendental. Habrá alguno que dirá "pues entonces no deberías tener vacaciones", y yo encantado. Mientras los creyentes y yo trabajemos los mismos días al año por el mismo sueldo, que cada uno celebre lo que quiera. Estoy seguro que encontraría muchos días dignos de ser celebrados más importantes que estas historias de dioses y veneraciones esotéricas.
Cierto es que, en particular, a esta época de la Navidad se le ha dado una significación diferente. Supongo que el hecho de que las familias estén mucho más separadas ahora que en otras generaciones, hace que se utilicen estos días para esa congregación que resulta difícil el resto del año.
Otros muchos al final sacamos partido a estos días porque, aparte de los familiares, también solemos juntarnos con amigos que vuelven a su tierra natal por los mismos motivos, y además, volvemos a pasear y a salir por sitios que seguramente hace tiempo no pasábamos.
Ese es mi caso. Cada vez estoy más desligado de mis "raíces", si es que eso existe. No suelo pasar mucho por mi tierra, y cuando lo hago procuro hacerlo rápido para que resurjan muchos demonios que no me interesa recuperar.
Tengo bastantes dificultades para cerra puertas tras de mi, por lo que evito pasar por ciertas calles mentales que me tienen a mirar por ventanas de casa encantadas.
Bueno, lo que pretendía decir es que no le damos el significado "oficial" a estos días: celebraciones de ciertas conmemoraciones religiosas, supuestamente ligadas a un hecho transcendental. Habrá alguno que dirá "pues entonces no deberías tener vacaciones", y yo encantado. Mientras los creyentes y yo trabajemos los mismos días al año por el mismo sueldo, que cada uno celebre lo que quiera. Estoy seguro que encontraría muchos días dignos de ser celebrados más importantes que estas historias de dioses y veneraciones esotéricas.
Cierto es que, en particular, a esta época de la Navidad se le ha dado una significación diferente. Supongo que el hecho de que las familias estén mucho más separadas ahora que en otras generaciones, hace que se utilicen estos días para esa congregación que resulta difícil el resto del año.
Otros muchos al final sacamos partido a estos días porque, aparte de los familiares, también solemos juntarnos con amigos que vuelven a su tierra natal por los mismos motivos, y además, volvemos a pasear y a salir por sitios que seguramente hace tiempo no pasábamos.
Ese es mi caso. Cada vez estoy más desligado de mis "raíces", si es que eso existe. No suelo pasar mucho por mi tierra, y cuando lo hago procuro hacerlo rápido para que resurjan muchos demonios que no me interesa recuperar.
Tengo bastantes dificultades para cerra puertas tras de mi, por lo que evito pasar por ciertas calles mentales que me tienen a mirar por ventanas de casa encantadas.







