La bestia ronda mi casa, me persigue, me hipnotiza. Desde que nuestras miradas se cruzaron fugazmente la primera vez no me la quito de la cabeza.
Su cuerpo negro y musculoso, su mirada agresiva y desafiante, aparecen continuamente en mis sueños.
Cada vez que salgo a la calle lo busco entre los coches, por si se encontrase escondido mirándome, vigilándome, esperando para entrar en mi casa y no salir nunca más.
Si logra entrar, habrá sangre, bajas, alguno caerá. No habrá alternativa, la lucha será muy injusta y el vencedor está decidido de antemano.
No sé si podré impedir que entre. Tiene mucho terreno ganado, y todo este tiempo que he estado fuera, ha hecho que su presencia en mi entorno fuese más manifiesta.
La bestia me ronda, la bestia quiere entrar en mi casa...
Su cuerpo negro y musculoso, su mirada agresiva y desafiante, aparecen continuamente en mis sueños.
Cada vez que salgo a la calle lo busco entre los coches, por si se encontrase escondido mirándome, vigilándome, esperando para entrar en mi casa y no salir nunca más.
Si logra entrar, habrá sangre, bajas, alguno caerá. No habrá alternativa, la lucha será muy injusta y el vencedor está decidido de antemano.
No sé si podré impedir que entre. Tiene mucho terreno ganado, y todo este tiempo que he estado fuera, ha hecho que su presencia en mi entorno fuese más manifiesta.
La bestia me ronda, la bestia quiere entrar en mi casa...














