Cada vez me encuentro más casos de gente que está acostumbrada a vivir rodeados de caos, en cualquiera de las facetas de la vida.
Ninguna previsión, ninguna capacidad de planificación, ninguna idea encima de la mesa, y sin ver que eso sea un problema. O mejor dicho, asumiendo que no tiene remedio y que cualquier intento de poner un mínimo de orden acabará en otra pérdida de tiempo.
No tienen opinión, ni iniciativa, ni visión de futuro, y por lo tanto pocas ambiciones y casi ninguna capacidad de tirar del carro. Se dejan empujar, por la corriente, por el viento, por el resto de los peatones, por cualquiera que a su alrededor marque una tendencia.
Siguen modas sin criterio, copian opiniones y todo lo que digan sus líderes o ídolos lo consideran no sólo incuestionable, si no también innecesario conocer las razones de su opinión. Dogma de fe.
Y sobreviven, de alguna manera, sobreviven. Quizás eso de dejarse llevar por la corriente es lo que les hace pasar, avanzar, aunque sin saber cómo ni hacia a dónde.
Mientras no contagien el caos, ni arrastren a nadie de la mano con ellos, es su problema.
¿O no?
Ninguna previsión, ninguna capacidad de planificación, ninguna idea encima de la mesa, y sin ver que eso sea un problema. O mejor dicho, asumiendo que no tiene remedio y que cualquier intento de poner un mínimo de orden acabará en otra pérdida de tiempo.
No tienen opinión, ni iniciativa, ni visión de futuro, y por lo tanto pocas ambiciones y casi ninguna capacidad de tirar del carro. Se dejan empujar, por la corriente, por el viento, por el resto de los peatones, por cualquiera que a su alrededor marque una tendencia.
Siguen modas sin criterio, copian opiniones y todo lo que digan sus líderes o ídolos lo consideran no sólo incuestionable, si no también innecesario conocer las razones de su opinión. Dogma de fe.
Y sobreviven, de alguna manera, sobreviven. Quizás eso de dejarse llevar por la corriente es lo que les hace pasar, avanzar, aunque sin saber cómo ni hacia a dónde.
Mientras no contagien el caos, ni arrastren a nadie de la mano con ellos, es su problema.
¿O no?









