Ha despertado en mí recientemente un nuevo interés, que peligra en convertirse en una pasión más. Desde hace algún tiempo, estoy dándome cuenta que empiezo a valorar la fotografía.
Comienzo a distinguir las fotos vulgares o mediocres de las que tienen algo que decir. Aprecio detalles, valoro un encuadre interesante, entiendo el juego del autor con el enfoque de la cámara y, lo que es más curioso de todo, empiezo a ir por la calle viendo potenciales fotografías, diseñando composiciones y eligiendo ángulos apropiados.
Supongo que en breve podré dedicarme un poco a este nuevo interés, para ver hacia dónde me conduce. Incluso puede que acabe creando ¿otro? blog temático ;O).
Cuando venía ahora conduciendo de vuelta a casa, me ha surgido la idea de que quizás la gente también se comporta como una cámara fotográfica, o un fotógrafo en si misma.
En función de su actitud o su preocupación por ello, es capaz de distinguir detalles, valorar enfoques, apreciar encuadres en lo que ve a su alrededor. Hay gente que pasa por la vida sin distinguir una "foto" que en sí misma es una obra maestra, una oportunidad de disfrutar con su contemplación, una forma de ver las cosas de otra manera, y pasa su mirada por ellas como si fuesen páginas de un libro que no piensa leer.
Otros quizás se paran a analizar, intentan entender al autor, qué vio de interesante en esa imagen, por qué la hace pública, qué puede aprender de ella... y seguramente la recuerden cuando lleguen a casa.
Puede que los objetivos de las cámaras sean como la capacidad de empaparse y escuchar de la gente: los hay capaces de captar ciertos detalles que, otros más baratos, nunca apreciarán.
Comienzo a distinguir las fotos vulgares o mediocres de las que tienen algo que decir. Aprecio detalles, valoro un encuadre interesante, entiendo el juego del autor con el enfoque de la cámara y, lo que es más curioso de todo, empiezo a ir por la calle viendo potenciales fotografías, diseñando composiciones y eligiendo ángulos apropiados.Supongo que en breve podré dedicarme un poco a este nuevo interés, para ver hacia dónde me conduce. Incluso puede que acabe creando ¿otro? blog temático ;O).
Cuando venía ahora conduciendo de vuelta a casa, me ha surgido la idea de que quizás la gente también se comporta como una cámara fotográfica, o un fotógrafo en si misma.
En función de su actitud o su preocupación por ello, es capaz de distinguir detalles, valorar enfoques, apreciar encuadres en lo que ve a su alrededor. Hay gente que pasa por la vida sin distinguir una "foto" que en sí misma es una obra maestra, una oportunidad de disfrutar con su contemplación, una forma de ver las cosas de otra manera, y pasa su mirada por ellas como si fuesen páginas de un libro que no piensa leer.
Otros quizás se paran a analizar, intentan entender al autor, qué vio de interesante en esa imagen, por qué la hace pública, qué puede aprender de ella... y seguramente la recuerden cuando lleguen a casa.
Puede que los objetivos de las cámaras sean como la capacidad de empaparse y escuchar de la gente: los hay capaces de captar ciertos detalles que, otros más baratos, nunca apreciarán.


Jo, siempre envidiaré al que ve la fotografía...
Besicos
Observar, ver algo (una foto, una persona, una característica, un símbolo, un gesto...) aislarte del resto del resto del mundo, y tener una idea con eso, una sensación para mantenerla en el recuerdo... si, esto se puede convertirse fácilmente en una pasión.
un beso
Me parece un hobby estupendo!
Observar detalladamente que pedacito es el que te puedes llevar contigo.
Espero que desde entonces lo estes llevando a cabo.