Carlos Carome
Seguimos con el mismo cuento: forzar que el resultado sea justo, en lugar de fijarnos en cómo se hace la competición.

En lugar de poner los mecanismos para que la selección de las personas no discrimine a nadie por su sexo, raza, religión o color de pelo, vamos a forzar a que el resultado sea que haya una persona de cada sexo, raza, religión o color de pelo, la que sea, pero que sea de este color.

Fantástico.

Es decir. En lugar de que alguien se fije en esas características para tomar una decisión que debería ser objetiva, le forzamos, no sólo a que se fije en ellas, si no  a que las elija exclusivamente por eso.

Y es que desde los organismos públicos cuesta mucho más trabajar en educar y asegurar la justicia en los procedimientos, y la honradez y la integridad, que en "solucionar" problemas por la vía rápida.

Hubo que prohibir fumar en sitios públicos para que se dejase de molestar conscientemente, hay que prohibir beber en la calle para no tirar basura al suelo, hay que poner bolardos para que no aparquen en las aceras, hay que publicar sus cuentas privadas para que los políticos paguen impuestos...

"Lo siento, dada la demografía del lugar, al menos debe haber un bar regentado por un musulmán, así que te ha tocado a ti."

Seguimos creando una sociedad basada en parches sobre lo que no funciona bien. El dirigente piensa exclusivamente en los próximos cuatro años, y nadie plantea que hay que limpiar el moho que se acumula desde las escuelas, impregnado por la televisión y la superficialidad.

Si no sois buenos ciudadanos, vamos a forzar que lo parezca, por el que dirán.

Muy cortos de miras.
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Carlos Carome
Lo cuento como experiencia propia. Me lo esperaba, pero al final salió bien la jugada (o no tan mal como pintaba).

Viaje relámpago a Barcelona. De sábado a domingo. En avión. Vueling la mejor opción. Su página acompaña una pestaña para alquilar coches.

Una vez introducidos los parámetros, mi sorpresa al ver ofertas de coches gastos incluidos) por 5 ó 7 euros. Leo y releo. Me espero la trampa.

Al final parece ser que el seguro tiene franquicias muy altas y por muchas cosas, aunque por otros 8 euros ofrecen librarte de tales franquicias.

Me arriesgo.

Al llegar a Barcelona, sorpresa agradable: los trámites los hace la misma ventanilla de Europcar.

El muy amable empleado me explica la realidad de lío en en el que me estoy metiendo. Me dice que lo que parece como opcional y no consta a pagar en ventanilla, es un servicio de repostaje obligatorio, por el que te cobran más de 30 euros, más la gasolina del depósito, que la pagas sí o sí.

Total a pagar más de 80 euros incluyendo la silla del niño.

Eso sí, asistencia en viaje no incluida. Si tenías un problema y te tenían que ir a buscar, 250 euros más.

Amablemente el empleado me explica que lo que hace la gente al darse cuenta es calcular cuanto le cuesta el coche equivalente con Europcar y anular el otro.

Y así hicimos.

Así que dejo aquí constancia de un nuevo casos de duros a cuatro pesetas, que se decía antaño.




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Carlos Carome
La Religión es un invento para justificar cosas que no podemos soportar no saber por qué pasan. Es el buscar un cabeza de turco culpable de que llueva o haya terremotos.

Antiguamente, como desconocían tantas cosas, incluso necesitaban un buen puñado de dioses que fuesen capaces de ocuparse de todo lo inexplicable.

Aprovechando que se asignaban los sucesos más impactantes a la magia divina, dicha contundencia de obra fue utilizada para amedrentar a los irreverentes: "el próximo puto relámpago va a caer en tu casa como no te portes bien, vamos, como yo digo que te tienes que portar, que hablo con el tipo que fabrica los relámpagos continuamente".

A partir de ahí se montó un business muy majo, se creó UNA CASTA que estaba por encima del bien y del mal y que sólo se preocupaba de preservar su chiringuito.

La historia acabó tan bien montada que incluso empezaba a unirse gente que de verdad creía que honrando simbólicamente a un ser que es definido de naturaleza superior a cualquiera, le otorgaría beneficios terrenales.

Cuando se vio que no terminaban de llegar los relámpagos teledirigidos, se dijo que, si no te tocaba ahora pagar, te lo guardaban para cuando la palmases, todas juntas, y que otro señor con cuernos y vestido de rojo te pasaría cuentas.

Resumiendo: como no tenemos explicación para ciertas cosas, debido a que no somos seres perfectos y nuestras neuronas tienen sus limitaciones, nos inventamos un ser de otro mundo para que sea el puto amo de éste, eso sí, le tememos y honramos con estupideces del nuestro, como si le valiese a él para algo que pases las mañanas de los domingos en un sitio con mucho eco y que hace un frío que pela.

Básicamente es eso, y hoy en día puedes encontrar gente que lleva esto al extremo, gente que lo utiliza para vivir del cuento, gente que lo utiliza para extorsionar, y otros que simplemente son borregos que siguen la corriente porque "nos le hace daño hacer lo que siempre se ha hecho".

Yo creo que está claro, ¿no?

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