La comunicación es la base de todo. Es la base de la humanidad como tal, su esencia, y es la base de la tecnología de nuestro tiempo.
Un humano que no es capaz de comunicarse se convierte en un ser vivo, ni tan siquiera un simple animal (yo me entiendo de maravilla con mi perro), aislado del resto de sus semejantes.
Las máquinas actuales basan su revolución en la comunicación, con el hombre, entre ellas... las máquinas modernas hablan, escuchan, reaccionan, entienden....
Cuando la comunicación falla, o se encuentra deteriorada, los problemas salen por todos lados: malentendidos, información adulterada, decisiones erróneas, confusión, caos...
Y eso vale para ambos, humanos y máquinas.
Un humano que no escucha o no habla con propiedad es un ordenador con una conexión lenta a internet, un iPhone en el que el SW no responde a las peticiones de su dueño, un servidor de correo caído...
Hoy lo he dicho varias veces, y lo vuelvo a repetir una vez más: el 85% de los problemas (humanos o técnicos) se deben a una mala comunicación.
Seguro que alguien no me estaba escuchando tampoco antes.



